Somos la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar del Perú.
Somos la Federación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar del Perú, una organización sindical nacional que lucha por los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de las y los trabajadores del hogar. Con este enfoque, capacitamos a nuestras afiliadas y promovemos nuevos liderazgos en el movimiento sindical. Nos organizamos en defensa de los derechos laborales, con el principio del sindicalismo clasista, con perspectiva de género aportando a un Perú más justo
Nacimos para luchar por los derechos económicos, sociales, políticos y culturales de las y los
trabajadores del hogar, a través de la organización sindical a nivel nacional, promoviendo la
capacitación y liderazgo de sus afiliadas, practicando el sindicalismo de clase. Promoviendo nuevos
líderes dentro del movimiento sindical.
Somos una organización sindical reconocida a nivel nacional e internacional, con capacidad de
negociación colectiva y propuesta programática, con enfoque de género, bases fuertes en todo el país,
ejerciendo el diálogo social con otros actores, con dirigentes, comprometidas y democráticas.
Ley 31047, Convenio 189 OIT, EsSalud, gratificaciones, CTS, vacaciones y erradicación de la violencia
laboral. ¡Unidas somos más fuertes!
Nos organizamos porque las personas trabajadoras del hogar tenemos derecho a la libertad sindical,
es decir a afiliarnos a un sindicato, a formar sindicatos y federaciones, al fomento de la
negociación colectiva y al respeto del derecho de huelga. Estos derechos deben ser promovidos y
protegidos por el Estado.
A través de la organización sindical las trabajadoras del hogar tienen derecho al diálogo
con las autoridades y a la participación en instancias de decisión sobre políticas para nuestro
sector, como es el caso de la Mesa de Trabajo permanente para Promover el Cumplimiento de
Derechos, espacio conformado por el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de la Mujer, la SUNAT
(Superintendencia Nacional de Administración Tributaria) y la SUNAFIL (Superintendencia Nacional
de Fiscalización Laboral)
"El derecho a organizarnos como trabajadoras del hogar es fundamental para la defensa de nuestros
derechos"
La historia de la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar del Perú
(FENTTRAHOP) es la historia de un sector históricamente invisibilizado que logró organizarse,
reconocerse como sujeto político y conquistar derechos fundamentales en el país.
Durante
décadas, el trabajo del hogar fue poco valorado, marcado por la discriminación de género, clase y
origen. En ese contexto, las trabajadoras del hogar enfrentaron no solo la precariedad laboral,
sino también la negación de su condición como trabajadoras. Antes de conquistar derechos, tuvieron
que conquistar reconocimiento.
La FENTTRAHOP ha logrado la victoria sindical más importante
en el siglo XXI en el Perú, la ratificación del Convenio 189 de la OIT y la Ley 31047. Una
victoria que ha ido de la mano de organización, elaboración de propuesta e incidencia incluso en
las condiciones más adversas: crisis políticas, pandemia y la discriminación que también se
expresó en altas instancias.
Esta victoria es fundamental porque avanza hacia la igualdad en
el Perú, parte por reconocer que el trabajo del hogar, es decir, cocinar, lavar, cuidar es trabajo
y merece los mismos derechos que cualquier trabajador. Y tiene un mayor aporte de sentido, porque
al reconocer las labores, reconoce que el cuidado es trabajo y esto incluye al no remunerado.
La FENTTRAHOP con su postura de avance, sigue luchando actualmente por el cumplimiento de
los derechos de las trabajadoras del hogar y por el reconocimiento del derecho y del trabajo del
cuidado a través de un Sistema Nacional de Cuidados. Por eso estratégicamente propone y entabla el
diálogo social, a la par del fortalecimiento y crecimiento sindical a nivel nacional, que hoy
tiene 14 sindicatos en todo el territorio.
Antes de conquistar derechos, hubo que conquistar el reconocimiento como trabajadoras. Las
primeras formas de organización surgieron entre las décadas de 1960 y 1970, cuando hubo un gran
desarrollo del movimiento sindical en general, sin embargo, el Estado se negó a reconocer sus
sindicatos, evidenciando una discriminación estructural. Durante los años de violencia política,
el movimiento continuó debilitado, ya no como sindicatos, si no como asociaciones.
Con el
retorno a la democracia, se retomó la lucha. La aprobación de la Ley 27986 en 2003 representó un
avance, pero mantuvo un régimen laboral profundamente discriminatorio, por ejemplo no reconocía ni
el sueldo mínimo, era una esclavitud moderna. Nuestras antecesoras identificaron la necesidad de
retomar el camino sindical con una organización más fuerte, articulada y con capacidad de
incidencia.
A partir de 2006, el vínculo con la CGTP y en especial con el Departamento de la Mujer
Trabajadora, permitió fortalecer la formación sindical y la articulación nacional. Es así que en
2009 se constituye el sindicato fundador de la federación, el SINTTRAHOL de la región Lima.
En este proceso, las trabajadoras del hogar no solo se organizaron, sino que participaron
activamente en el debate internacional que dio lugar al Convenio 189 de la OIT, convenio que
reconoce el trabajo del hogar como trabajo con derechos y parte de los principios de igualdad y no
discriminación.
Es así que presentaron informes y nuestras primeras dirigentas viajaron al
debate desarrollando incidencia, logrando la adopción de este convenio en 2011. Su retorno estuvo
marcado con un objetivo claro, iniciar la lucha por la ratiticación del Convenio 189 en el Perú.
Ese mismo año, se consolida una mirada estratégica: no basta con la organización local, es
necesario construir un actor nacional. Así, inicia la tarea de constituir y articular sindicatos
en diversas regiones del país, levantando a la par la exigencia de la ratificación del Convenio
189 de la OIT.
Organizar a trabajadoras del hogar es una de las tareas sindicales más difíciles —y una de las más
estratégicas y necesarias para lograr realmente justicia social.
A partir del 2011 se inició
todo un trabajo de constituir sindicatos, viajaron dirigentas, desarrollaron campañas de
convocatoria, jornadas de formación sindical, campañas de afiliación, para poder luego inscribir a
los sindicatos. Las trabajadoras del hogar tuvieron en varias regiones el apoyo de la CGTP, pero
fundamentalemente fue su esfuerzo y el conocimiento del sector.
Con el trabajo sostenido, se
constituyeron los primeros sindicatos en Arequipa(2011), Piura(2012) y Callao(2012) que
conjuntamente con el de Lima(2009) formaron la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores
del Hogar del Perú – FENTTRAHOP el 17 de octubre de 2012, afiliada a la CGTP.
Construir
sindicatos y hacer la federación nacional FENTTRAHOP es realmente nuestra primera gran victoria,
no fue, ni es fácil construir y sostener sindicatos de un sector tan disperso, que trabaja a
puerta cerrada en condiciones de explotación, control y discriminación, que provoca que muchas
sientan vergüenza, limitando su capacidad de acción.
Durante los años de lucha por la
ratificación del Convenio 189, la Federación siguió fortaleciendo su presencia a nivel nacional
constituyendo sindicatos en Ica, Callao, Chiclayo, Cajamarca, Arequipa, Trujillo, Tumbes, Tarapoto
y Huancayo.
En los años posteriores la Federación sigue creciendo, incluso con una mirada
más profunda sobre el trabajo del cuidado, por lo que los nuevos sindicatos incluyen a
trabajadoras del hogar remuneradas y no remuneradas, como ocurre con los sindicatos de Lima
Metropolitana, Iquitos, Cajamarca(reactualizado) y Chincha.
Constituir la federación nacional fue un factor clave, porque las trabajadoras del hogar ya
contabamos con una organización sindical nacional que las defienda y represente frente al gobierno
y el Congreso.
Para ratificar el Convenio 189 de la OIT corrieron siete años de lucha
sostenida, desde el primer sindicato hasta la formación y consolidación de la Federación. La
FENTTRAHOP presentó oficios, marchas, foros, conferencias de prensa, campañas para exigir a los
gobiernos de Humala, Kuczynski y Vizcarra y a los respectivos congresos ratifiquen el convenio.
La Federación hizo todo un despliegue de sus bases sindicales, concentrando acciones para
exigir que cumplan sus compromisos, a la par desarrolló todo una estructura de alianzas con
congresistas de diversas bancadas, acercandose a las comisiones de Relaciones Exteriores y la
Comisión de Trabajo para lograr que el Convenio 189 pase a la agenda del Pleno del Congreso.
En 2018, en plena crisis política, a solo tres meses de la renuncia de Kuczynski, con un
congreso que había caído en su aprobación, la Federación buscó el apoyo de las diversas bancadas y
logró que por unanimidad se apruebe la ratificación el 14 de junio de 2018.
Todo este
proceso fue posible no solo por la acción directa, la Federación siempre apostó por el
fortalecimiento interno, la formación, capacitación, planificación y el intercambio de
experiencias a nivel nacional e internacional, como cuando organizó un Encuentro con
representantes de Colombia, Ecuador, Uruguay y Bolivia para enriquecer la estrategia hacia la
ratificación. En estos años fue fundamental también el acompañamiento de nuestra CGTP y de la OIT.
La ratificación del Convenio 189 de la OIT es la victoria sindical más importante del siglo
XXI en el Perú. Tiene un significado revolucionario, reconoce que el trabajo del hogar es trabajo
y que merece los mismos derechos. Además por extensión al reconocer las labores, reconoce el
trabajo de millones de mujeres en sus hogares, aún cuando no sea remunerado y esto es un
precedente importantísimo para el reconocimiento del trabajo del cuidado.
Este logro destaca
frente a otros porque no es resistencia, como ocurrió con la gesta contra la llamada “Ley pulpín”,
ratificar el Convenio 189 involucró conquistar derechos, avanzar a la igualdad y reconocer el
valor del trabajo del hogar en la sociedad.
Luego de ratificado el Convenio 189 de la OIT, que como norma internacional tiene rango
constitucional, continuaba la fase de la implementación, es decir el deber del Estado de la
creación de nueva normativa, adecuaciones y políticas para que se garanticen los derechos
reconocidos. El plazo para la implementación era de doce meses desde la fecha que el Estado
Peruano informó a la OIT (26/11/2018), posterior a ello entraba en vigencia.
Es por ello que el mismo 2018 la FENTTRAHOP inició la lucha por una nueva ley con derechos
completos, acorde al Convenio 189; para ello desarrollamos una propuesta, tuvimos un foro con
todas nuestras bases y bajo la dinámica “¿Qué harías si fueras Ministra de Trabajo?” colocamos
punto por punto nuestra propuesta de ley, de la mano de especialistas, y el acompañamiento de la
OIT.
Presentamos nuestra propuesta de Ley, que además recogía los proyectos de ley de diversas
bancadas, ante la Comisión de Trabajo y la Comisión de la Mujer del Congreso en 2019 tuvimos un
arduo trabajo de coordinación con las presidencias, equipos técnicos, congresistas de dichas
comisiones.
Nuevamente no solo fue enviar oficios, fue establecer reuniones con congresistas
solicitandoles su apoyo y su voto, movilizarnos con nuestra “campaña de la olla”, con nuestros
carteles en la calle y dentro del Congreso, fotografiando cada incidencia, a cada congresista con
nuestro cartel de la nueva ley. Desarrollamos a la par una estrategia de comunicación en redes
sociales, informar a los medios de comunicación y la incidencia nacional porque nuestros
sindicatos buscaban a los congresistas en sus regiones en la semana de representación.
Es
con ese trabajo sostenido que logramos en 2019 la aprobación del predictamen en la Comisión de la
Mujer y la discusión en la agenda de la Comisión de Trabajo, cuya votación no se pudo concretar
porque a fines de setiembre, agudizada la crisis, el presidente Vizcarra cerró el Congreso.
Nuevamente la crisis política, amerito cambio de estrategias frente a las nuevas elecciones.
La FENTTRAHOP hizo incidencia nacional para comprometer a los candidatos en Lima y en regiones,
tejiendo redes que darían soporte en el nuevo Congreso.
Con el nuevo Congreso partimos del
dictamen aprobado en la Comisión de la Mujer, que presentamos a la Comisión de Trabajo que debía
continuar el proceso, reforzando el deber de la implementación del Convenio189 que la crisis
retrasó.
En 2020 fue un año crítico de pandemia, que golpeó fuertemente a nuestro sector:
despidos, encierros de trabajadoras del hogar, sobrecarga laboral. De otro lado la cuarentena
dificultó la posibilidad de articularnos a nivel presencial, por lo que tuvimos que renovar
mecanismos, establecimos reuniones virtuales de planificación, capacitación e incidencia virtual
con redes, tuitazos y con entrevistas en medios. Decíamos nuestra lucha no está en cuarentena y
cada sindicato en el Perú, hacía sus campañas, fotos, videos, cacerolazos y la incidencia en
semanas de representación.
La Federación logró hablar con todas las bancadas, y se
expresaron todas nuestras voces de regiones a traves de las reuniones virtuales. Logramos en
coordinación con la Comisión de la Mujer y reuniondonos con el Presidente del Congreso y por
presión de algunas bancadas colocar en agenda del Pleno del Congreso la nueva ley de trabajadoras
del hogar, el 5 de setiembre de 2020 en el denominado “Pleno Mujer” donde logramos la aprobación.
Fue nuestra segunda gran victoria sindical, que terminamos de concretar tras nuestra campaña
#VizcarraFirmaAquí para que el presidente Martín Vizcarra promulgue la Ley 31047, que lo hizo en
conferencia de prensa y que luego de publicada en El Peruano entró en vigencia el 02 de octubre de
2020.
Fue una emoción muy grande lograr la Ley 31047, fruto de nuestra propuesta e
incidencia sostenida a nivel nacional, una ley que reconoce nuestros derechos completos y hoy es
ejemplo en norma y proceso para otros países de América Latina y el mundo.
La Federación ha sostenido que la existencia de la Ley 31047, no es suficiente, los derechos deben
hacerse efectivos y eso involucra continuar con una serie de medidas a nivel nacional y regional,
que pasa por reglamentación, espacios de diálogo social y medidas para enfrentar la informalidad
en el sector que llega al 95% y que un 83% de empleadores prácticamente desconoce la ley, de igual
forma un 90% de las trabajadoras.
La FENTTRAHOP impulsó el proceso de reglamentación de la Ley 31047, nuevamente con propuesta
y un cronograma de diálogo, el reglamento se concretó en 2021. De otro lado exigió la instalación
de la Mesa Intersectorial Nacional de Promoción de los Derechos de las Trabajadoras y Trabajadores
del Hogar, que incluye a los Ministerios de Trabajo, de la Mujer, SUNAFIL, SUNAT y las
organización sindical, este proceso nos llevó varios meses desde solicitar al gobierno de
Francisco Sagasti, hasta recién concretarse en el gobierno de Pedro Castillo, instalandose en
noviembre de 2021.
La Mesa intersectorial nacional tiene la labor fundamental de velar por el cumplimiento de
la Ley 31047, planificar acciones y medidas para ello, aunque su frecuencia es mensual, las crisis
políticas, cambios en ministerios y autoridades ha afectado por periodos su regularidad.
Al cierre del año 2021 también concretamos conjuntamente con el Ministerio de la Mujer
“Lineamientos para la prevención y atención de la violencia hacia las trabajadoras dl hoga” que
permité que las trabajadoras del hogar que sufran violencia en sus centros de trabajo, hogares,
puedan ser atendidas por los Centro de Emergencia Mujer.
De otro lado para la Federación para el cumplimiento es fundamental el dialogo regional ,
porque la precariedad laboral, e informalidad se agrava en regiones fuera de Lima. Es por ello que
nuestros sindicatos han ido desarrollando reuniones con autoridades, ejecutando capacitaciones,
campañas. Destacamos los logros sindicales locales como son la instalación de mesas de diálogo con
SUNAFIL en Ica, Tumbes, Piura, Lambayeque y Trujillo.
Actualmente, la FENTTRAHOP impulsa una nueva etapa: la lucha por el reconocimiento del derecho y
del trabajo del cuidado. El trabajo del cuidado sostiene la vida de las personas y aporta a la
economía del país, más del 20% del PBI es el trabajo del hogar no remunerado(INEI 2016). Sin
embargo es distribuido de manera desigual y muchas veces no se reconoce como trabajo colocando a
miles de mujeres en condiciones de alta vulnerabilidad.
La pandemia, visibilizó la
importancia de los cuidados y lo crítico que puede ser, años posteriores han surgido proyectos de
sistemas de cuidados, pero que han sido desestimados, por resistencias de sectores conservadores
La FENTTRAHOP siempre ha agitado el reconocimiento del trabajo del cuidado y esta vez da un
paso mayor al plantear un Sistema Nacional de Cuidados que ponga en el centro el derecho al
cuidado en sus tres dimenciones: recibir cuidados, brindar cuidados y el autocuidado, así como el
reconocimiento del trabajo del cuidado remunerado y no remunerado.
La FENTTRAHOP, participa
en la Red Nacional por los Cuidados en el Perú desde el 2023 y en 2026 ha anunciado en foro
público con organizaciones sociales que alistamos propuesta legislativa de Sistema Nacional de
Cuidados y ha iniciado la campaña “Manos que sostienen la vida”.
Nuestro trabajo en materia
de cuidado incluye formación, presentación de propuesta y articulación nacional a través de la
Federación y los sindicatos en regiones que se coordinan con otras organizaciones.
Hoy, la FENTTRAHOP es un actor sindical con legitimidad política, capacidad de propuesta y una
trayectoria de conquistas que la posicionan como referente en la defensa de derechos laborales y
sociales.
Su historia demuestra que la organización de las trabajadoras del hogar no solo
transforma sus condiciones de vida, sino también redefine el valor del trabajo y el cuidado en la
sociedad.